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martes, 11 de septiembre de 2012

"Gracias a ti continúo vivo."





 Carta de amor de Henry Miller a Brenda Venus


1973

Queridísima Brenda:

Esta mañana ha llegado tu maravillosa, maravillosa carta. La he leído con lágrimas en los ojos. Dios mío, qué bellamente expresas tus pensamientos y sentimientos. A veces, mientras te leo, me pongo a temblar y me pregunto: ¿Es posible que hable de mí? ¿Quién soy yo? ¿Quién es ese Henry Miller? Y todas esas cosas. No parece posible que una persona pueda despertar tanto amor, tanta adulación y adoración. Brenda, Brenda, me dejas mudo, ante tan amorosa elocuencia mi lengua queda atada.

Me preguntas si veo todo eso en tus ojos. Naturalmente que sí, amada mía. Todo está escrito en tus ojos. Y en toda tú. Vibras por todos tus poros, incluso cuando no dices nada. Sabes, muchas veces me despierto de noche, enciendo la luz y miro tu foto, tu imagen en la biblioteca. Siempre irradia no sólo belleza sino pureza, integridad, confianza.

Pienso en ti como en una flor del profundo sur, con toda su esplendorosa fragancia y aparente fragilidad. En realidad eres tan fuerte como un tigre y tan peligrosa, si estás enfadada. Mi visión se debilita. He estado escribiendo sin gafas. Pero con tal de saber de ti soy capaz de cualquier cosa. Sí mi querida, mi queridísima Brenda, sólo gracias a ti continúo vivo. Lo sé mejor que nadie. 

Sandi siempre me pregunta amistosamente por ti. Val dice que si puede venir a verme. Me gustaría que pudieras pasar unos cuantos días en nuestra cabaña. Podrías colar hasta Monterrey y luego volver. Val iría a buscarte y acompañarte hasta a costa. Piénsalo.

Te amo, te amo, te amo. Lo eres todo para mí…Cuando pienso en tu padre canto para mí mismo “Yankee Doodle Dandy”, pese a que no es exactamente la canción que más pueda gustarle a un sureño. Pero no sé bien esa magnífica canción rebelde pese a que me agita la sangre cuando la escucho. “Look away, look away…”

No mires hacia otro lado, querida Brenda. Míralo todo de frente. Derecho a los ojos, lo bueno y lo malo. Que Dios sea contigo.

Tu Henry

PD: Espero vivir lo suficiente para hacer un anuncio contigo, o mejor dicho, para ti.

miércoles, 25 de abril de 2012

"Como la Venus de Boticelli, saliste del mar y todavía eres espuma."





Carta de amor de Hery Miller a Brenda Venus


Querida Brenda: 

Esta es mi tercera y última carta de hoy. Sólo para hablarte de una nueva foto tuya, de tu cabeza. Tu pelo parece como si acabases de salir del agua. La expresión de tus ojos es la mas espiritual de todas. ¡Cristo, que bella eres! Extasiante. ¿Estabas mirando a tu amante cuando fue tomada esa foto? Tu boca es siempre como un arco: llena, sensual, labios para besar, para morder, para pegarse a ellos.
Me estás drogando con estas fotos. Incluso cuando era muy joven y romántico nunca miré la foto de una chica con la pasión con que miro las tuyas. En esta que tienes los cabellos ligeramente revueltos tu expresión es mejor que la de Greta Garbo, y en su momento ella tenía mucho que mirar.
Siento que vas a ser bella toda la vida. Como la Venus de Boticelli, saliste del mar y todavía eres espuma.
Ahora, buenas noches.
Henry

lunes, 16 de abril de 2012

"Dios, si pareces violable"




 Carta de amor de Henry Miller a Brenda Venus

“Te llamé anoche hacia las diez y media pero no contestaste ¿Estabas fuera o en la cama con otro amante? ¿Has contestado alguna vez mientras estabas haciendo el amor o te has puesto el teléfono entre las piernas? (…) Recibir una montaña de cartas de una belleza como tú me pone un poco caliente (…) Lo importante no es cuándo empiezas a joder sino cómo lo haces. Con el corazón y el alma o sólo con el coño (…) Dios, si pareces violable. Perdona que te lo diga así pero no puedo evitarlo. Parece como si estuvieses lista para ser forzada (…) me siento culpable por hacerte insinuaciones. A decir verdad estoy profundamente enamorado de una mujer. Es un amor eterno y lo digo en serio. Pero soy un hombre y siempre estoy enamorado de una o de dos o de tres o de cuatro (…) Si los periodistas se enteraran de lo nuestro me ridiculizarían hasta la muerte”

lunes, 5 de marzo de 2012

"No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá."



Cuando Henry Miller contaba 84 años y, según sus propias palabras, era una "ruina física", conoció a Brenda Venus, una joven actriz y bailarina de 20 años con la que mantuvo una relación de amor-amistad que duró hasta su muerte.
Durante este tiempo se escribieron más de 1.500 cartas (llegó a escribirle tres o cuatro en el mismo día), en las que se alternan cartas de amor apasionado al más puro estilo "anatómico"con otras en las que ejerce de guía y mentor.


 Carta de amor de Henry Miller a Brenda Venus


Me gustaría poder escribirte en ruso, en azteca , en armenio y en iraní. Porque eres ilimitada. Eres lo que los griegos llaman `nada en moderación`. Eres Mona, Anaïs, Lisa, tout le monde, todas combinadas. Fuego, aire, tierra, océano, cielo y estrellas.
Y ahora un hombre de 87 años, locamente enamorado de una mujer joven que me escribe las más extraordinarias cartas, que me ama a morir, que me mantiene vivo y enamorado (un perfecto amor por vez primera) que me escribe tan profundas y emocionantes reflexiones que me siento feliz y confuso como sólo un adolescente podría estarlo. Pero por encima de todo, agradecido, y afortunado. ¿Merezco realmente tan hermosos elogios como tú me dedicas? Haces que me pregunte quién soy exactamente, si me conozco en realidad y qué soy. Me tienes en el misterio. Por lo cual aún te amo más. Caigo de rodillas y rezo por ti, te bendigo con la poca santidad que hay en mí. Viaja feliz, mi queridísima Brenda y no lamentes nunca este romance a mitad de tu joven vida. Los dos hemos sido bendecidos. No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá.
Larga vida a Brenda Venus. ¡Dios le conceda dicha, plenitud y amor eterno!