Mostrando entradas con la etiqueta Mariquita Sánchez de Thompson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariquita Sánchez de Thompson. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de julio de 2012

"Mis padres no querían que me case con el hombre que verdaderamente amaba."



Carta de Mariquita Sanchez de Thompson

Buenos Aires, 27 DE ENERO DE 1815

Querido amigo Juan Antonio de la Serna: 
 
Te escribo esta nueva carta, con el fin de que yo pueda contarte algo más sobre mí. Como ya te conté antes, me casé, pero sufrí tanto, por sólo el hecho de que mis padres no querían que me case con el hombre que verdaderamente amaba y sigo amando, ellos querían que me case con un hombre que ni si quiera conocía. En ese momento yo estaba muy sola, vivía en un convento, y es por eso que extrañaba a mi casa. Primero pensé en dejar a Martín, así se llama. Pero una noche muy fría y húmeda, intenté un último esfuerzo y me dirigí a la casa de Don Pedro Velazco, el escribano mayor, para ver si podía interceder. A la mañana siguiente, mi madre había consultado con un abogado. Y fue ahí cuando me enfrenté con mi madre, quien con la ayuda de una vieja amiga, pudo entender que yo era una niña inocente, y es hoy que vivo junto a mi esposo Martín Thompson, con cual vivo muy feliz.


martes, 17 de abril de 2012

"Yo quería que la mujer tenga la libertad para decidir."




Buenos Aires, 13 de Febrero de 1812

Querido José Varela:

Me voy a presentar: Soy Mariquita Sánchez de Thompson y como te admiro mucho por tu coherencia con tus ideales te voy a contar algo de mi historia para que me conozcas y luego entablar una amistad. Nací en Bs As en el año 1790, pertenezco a una importante familia, soy criolla al igual que mi madre. Me casé en 1808 , 2 años antes de la revolución de mayo con Martín Jacobo Thompson, y tuve tres hijos. Tuve una vida muy difícil donde tuve que luchar mucho por lo que quise .Una de las cosas porque luche mucho fue por mi boda con Martín Jacobo Thompson, ya que mis padres me imponía casarme con una persona a la que no amaba. De tanta bronca e impotencia me interné en un convento, y mis padres no tuvieron otro remedio que aceptar a mi amado. Mi vida cotidiana se desarrollaba así: me levantaba, y a eso de las 8 de la mañana cuando los comerciantes empezaban a realizar sus tareas , salía de mi lujosa casa a hacer compras con mi criada . En las calles se veían simpáticas negras con su mercancía sobre sus cabezas; en ese entonces las ratas circulaban por las calles como si nada, era verdaderamente espantoso. Te voy a comentar mi opinión y mis acciones en cuanto a la Revolución de Mayo. Mi marido y yo éramos un ejemplo para la juventud; en mi casa se realizaban las reuniones secretas; yo tuve participación en ellas. Marqué un hito en la historia social de la época debido a mi casamiento, yo quería que la mujer tenga la libertad para decidir. Demás está decir que yo estaba muy de acuerdo con la Revolución de Mayo; mi marido era uno de los vecinos que acudía al cabildo ordinario.