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jueves, 23 de agosto de 2012

"Yo no deseo más que estar en tus brazos."




Simón Bolívar a Manuela Sáenz


Manuela mía:

Mi más profunda pasión y mi total fidelidad serán la muestra de entrega a la mujer única que adoro con todo mi corazón.
Yo no deseo más que estar en tus brazos. El anhelo de mis pensamientos se ilumina con tu hermosura.



lunes, 28 de mayo de 2012

"Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma."




Carta de amor de Simón Bolivar a Manuela Sáenz

10 de abril de 1825

Mi bella y buena Manuela: Cada momento estoy pensando en ti y en el destino que te ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo los auspicios de la inocencia y del amor. Lo veo bien, y gimo de tan horrible situacion por ti; porque te debes reconciliar con quien no amabas; y yo porque debo separarme de quien idolatro !!! Sí, te idolatro hoy más que nunca jamás. Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón divino, de ese corazón sin modelo. Cuando tú eras mía yo te amaba más por tu genio encantador que por tus atractivos deliciosos. Pero ahora ya me parece que una eternidad nos separa porque mi propia determinaciónme ha puesto en el tormento de arrancarme de tu amor, y tu corazón justo nos separa de nosotros mismos, puesto que nos arrancamos el alma que nos daba existencia, dándonos el placer de vivir.

En lo futuro tú estarás sola aunque al lado de tu marido. Yo estaré solo en medio del mundo. Sólo la gloria de habernos vencido será nuestro consuelo. El deber nos dice que ya no somos más culpables!! No, no lo seremos más.
Bolívar

jueves, 10 de mayo de 2012

"El altar que tú habitas no será profanado por otro ídolo ni otra imagen, aunque fuera la de Dios mismo."




 Carta de amor de Simón Bolivar a Manuela Sáenz

Ibarra, 6 de octubre ( 1826)

Mi encantadora Manuela:

Tu carta del 12 de setiembre me ha encantado: todo es amor en ti.Yo también me ocupo de esta ardiente fiebre que nos debora como a dos niños. Yo, viejo, sufro el mal que ya debía haber olvidado. Tú sola me tienes en este estado. Tú me pides que te diga que NO QUIERO A NADIE. ¡ O no! . A NADIE AMO: A NADIE AMARÉ. El altar que tú habitas no será profanado por otro ídolo ni otra imagen, aunque fuera la de Dios mismo. Tu me has hecho idólatra de la humanidad hermosa o de Manuela. Créeme: te amo y te amaré sola y no mas. No te mates. Vive para mí, y para tí : vive para que consueles a los infelices y a tu amante que suspira por VERTE.
Estoy tan cansado del viaje y de todas las quejas de tu tierra que no tengo tiempo de escribirte con letras chiquititas y CARTAS GRANDOTAS como tú quieres. Pero en recompensa si no rezo, estoy todo el día y la noche entera haciendo meditaciones eternas sobre tus gracias y sobre lo que te amo, sobre mi vuelta y lo que harás y lo que haré cuando nos veamos otra VEZ. No puedo más con la mano. NO SÉ ESCRIBIR.

miércoles, 29 de febrero de 2012

"Te di la mano, y tu piel me recorrió entero."


Bolívar ingresó triunfante en Quito el 16 de junio de 1822. El pueblo lo aclamó entre gritos y aplausos hasta que una mujer, desde un balcón, le lanzó una corona de laureles que accidentalmente le pegó en los ojos. Bolívar levantó su mirada con aires de enojo para ver quien fue el responsable, pero no lo pudo mantener ni un segundo. Ella era Manuela Sáenz, una hermosa mujer ecuatoriana de 25 años.
Esa misma noche los presentaron en un evento ofrecido al Libertador donde Bolívar le dijo:"Señora: si mis soldados tuvieran su puntería, ya habríamos ganado la guerra a España..."Ambos se enamoraron a primera vista, pero hubo un problema, ella estaba casada por arreglo con un prestigio doctor ingles. Manuela no pudo divorciarse, pero tampoco ocultó su amor, y notoriamente se lo informo a su esposo y al resto de la comunidad. Manuela siguió a Simón en sus viajes, lo atendió en sus enfermedades, lo ayudó en sus trabajos y hasta le salvo su vida. Sí, ella misma le salvo la vida al mismísimo Simón Bolívar frustrando dos atentados en su contra. Por estas acciones, Bolívar mismo la llamó la "Libertadora del Libertador".
Simón y Manuela fueron amantes durante ocho años hasta la muerte de él en 1856.

-Algunas cartas de Simón hacia Manuela:

Manuela:

Llegaste de improviso, como siempre. Sonriente.
Notoria. Dulce. Eras tú. Te miré. Y la noche fue tuya.
Toda. Mis palabras. Mis sonrisas. El viento que respiré
y te enviaba en suspiros.
El tiempo fue cómplice por el tiempo que alargué
el discurso frente al Congreso para verte frente a mí,
sin moverte, quieta, mía…

Utilicé las palabras más suaves y contundentes;
sugerí espacios terrenales con problemas
qué resolver mientras mi imaginación te recorría;
los generales que aplaudieron de pie no se imaginaron
que describía la noche del martes que nuestros caballos
galoparon al unísono; que la descripción de
oportunidades para superar el problema de la guerra,
era la descripción de tus besos.
Que los recursos que llegarían para la compra
de arados y cañones, era la miel de tus ojos
que escondías para guardar mi figura cansada,
como me repetías para esconder las lágrimas
del placer que te inundaba.

Y después, escuché tu voz. Era la misma.
Te di la mano, y tu piel me recorrió entero.
Igual… que los minutos eternos que detuvieron
las mareas, el viento del norte, la rosa de los vientos,
el tintineo de las estrellas colgadas en jardines secretos
y el arco iris que se vio hasta la media noche.
Fuiste todo eso, enfundada en tu uniforme
de charreteras doradas, el mismo con el
que agredes la torpeza de quienes desconocen
cómo se construye la vida.

Mañana habrá otra sesión del Congreso.
¿Estarás?

Simón.


martes, 11 de octubre de 2011

"¿Que diré yo si no te tengo junto a mi?"






Mi adorada Manuela :

Recibí tu carta del 29 de Septiembre,
justamente en el momento más
ocupado , ocupación que he dejado de lado
para satisfacerme y atender
tus dulces palabras, que convierten
a mi corazón en un reloj
desacompasado por la nostalgia de no
tenerte entre mis brazos.

Tu sola me has robado el alma y yo
me ocupo solo de pensar en ti.
Nada distrae más mi atención y mis ocupaciones
que el interrogante de tu mirada
sobre mi amor hacia ti.

Que diré yo si no te tengo junto a mi?
Hagamos juntos un propósito!
Que sea a la hora del té, cuando tu te
conviertas a mis pensamientos
y los mios se vayan con los tuyos.
Te gusta? De todas maneras, esta
conexión solo tiene su triunfo en
la esperanza que tengo de regresar
y confundirme con tu aliento.

Tu amante idolatrado, que se muere por ti...!!!



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26 de noviembre de l825

Mi amor: ¿Sabes que me ha dado mucho gusto tu hermosa carta? (…) Lo que me dices de tu marido es doloroso y hermoso a la vez. Deseo verte libre, pero inocente juntamente; porque no puedo soportar la idea de ser el robador de un corazón que fue virtuoso y que no lo es por mi culpa. No sé cómo hacer para conciliar mi dicha y la tuya con tu deber y el mío. (…)
Bolívar
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Abril de 1824

Mi amor:

Estoy muy triste a pesar de hallarme entre lo que más me agrada: entre los soldados y la guerra, porque solo tu memoria ocupa mi alma, pues solo tú eres digna de ocupar mi atención particular.
Me dices que no te gustan mis cartas porque te escribo con unas letras tan grandotas[3]; ahora verás, para complacerte, que chiquitico te escribo. No ves cuántas locuras me haces cometer para darte gusto. Etc, etc.
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La Magdalena , julio de 1826

Mi adorada:

¿Con que tú no me contestas sobre tu terrible viaje a Londres???!! ! ¿Es posible, mi amiga? !Vamos! No te vengas con enigmas misteriosos. Diga Vd. la verdad, y no se vaya Vd. a ninguna parte: yo lo quiero resueltamente.
Responde a lo que te escribí el otro día de un modo que yo pueda saber con certeza tu determinación.
Tú quieres verme, siquiera con los ojos. Yo también quiero verte, y reverte y tocarte y sentirte y saborearte y unirte a mí por todos los contactos. ¿A que tu no quieres tanto como yo? Pues bien, esta es la más pura y la más cordial verdad. Aprende a amar y no te vayas ni aun con Dios mismo.
A la mujer UNICA como tú me llamas a mí.

TUYO.